Elegir una e-bike para repartir no es como elegir una e-bike de ocio. Uso intensivo — cargado, paradas-arranques permanentes, 40 a 80 km/día — pone a prueba el motor, la batería y la transmisión. Aquí están los criterios que importan, en orden.
1. El motor: pedaleo sobre buje
- Motor de pedaleo (central): empuja mediante la transmisión, así que mejor rendimiento en subida cargado, peso centrado, mejor motricidad. Es la opción de reparto. Contraparte: desgasta la cadena y el piñón más rápido (pero son piezas baratas de reemplazar).
- Motor de buje (rueda): más barato, más simple, pero peor en subida cargado y peso descentrado. Aceptable en ciudad plana.
El torque (Nm) importa más que la potencia nominal: cargado, en subida, al arranque, eso es lo que empuja. Apunta a un torque generoso.
2. La batería: Wh y estrategia de carga
El rango de catálogo se mide vacío, descargado. En reparto, cuenta mucho menos. Dos enfoques:
- Batería grande (≥ 625 Wh) para aguantar el día.
- Dos baterías (una en la bici, una cargando): el verdadero confort, cero riesgo de batería vacía a mitad de servicio.
La batería hace 300–500 ciclos/año en reparto en lugar de cinco años para una persona normal: es el componente más caro y el que decide el fin de vida. Verifica que exista batería de repuesto compatible y siga disponible.
3. Transmisión: simple y robusta
En uso intensivo, la simplicidad gana:
- Monopiñón: menos piezas, ajuste simple.
- Correa + buje con velocidades integradas (Enviolo, Shimano Nexus/Alfine): prácticamente sin mantenimiento, ideal para reparto, más caro al inicio.


