La bici de segunda mano marca todas las casillas para los estafadores: importes interesantes, transacciones entre desconocidos, un bien fácil de recolocar y vendedores que a menudo tienen prisa por acabar. Los guiones, sin embargo, son pocos y se repiten. Conocerlos basta para descartarlos en los primeros minutos de una conversación.
Esta guía describe los seis esquemas más habituales, las señales que los delatan y las reglas de conducta que hacen segura una venta.
1. La transferencia falsa
El escenario más extendido. El comprador dice haber hecho la transferencia, enseña una captura de pantalla de confirmación y luego insiste: «ya está enviada, llega en 24 h, me llevo la bici ahora».
La captura está fabricada, o la transferencia se anula después.
Señales: insistencia en la urgencia, negativa a usar la transferencia inmediata, captura de pantalla presentada como prueba, argumento del «desfase entre bancos».
Regla: la bici no sale hasta que el dinero está visible en tu cuenta, verificado desde tu propia aplicación bancaria, en tu propio teléfono. Ninguna captura, ningún correo de confirmación y ningún SMS son una prueba. La transferencia inmediata existe y se liquida en segundos: un comprador de buena fe no tiene ningún motivo para rechazarla.
2. El cheque bancario falso
El cheque bancario conserva una imagen de seguridad que ya no está justificada. Las falsificaciones son de muy buena calidad, y un cheque falso puede devolverse varias semanas después del ingreso, mucho después de que la bici haya desaparecido.
Señales: propuesta espontánea de pagar con cheque bancario o conformado, a menudo por un importe superior al precio pedido y con petición de devolver la diferencia.
Regla: rechazarlo por principio. Si el importe obliga a este medio de pago, exige la entrega en la oficina emisora, en horario de atención, con verificación del empleado en tu presencia. Y llama a un número de la entidad que hayas buscado tú, nunca al que figura en el cheque.
El cheque personal se descarta en todos los casos.
3. El giro postal y los pagos irreversibles
El comprador propone un giro postal, una transferencia por una empresa de envío de dinero, una tarjeta prepago o una criptomoneda. Estos medios tienen algo en común: ningún recurso una vez hecha la operación.
En una variante frecuente, el objetivo es el vendedor: se le pide que adelante gastos de transporte o de seguro, «reembolsados junto con el pago».
Regla: un vendedor nunca paga nada en una venta. Ni gastos de gestión, ni fianza, ni transporte por adelantado, ni comisiones para «desbloquear» un pago.
4. El transportista ficticio
Un «comprador» situado lejos, a menudo en el extranjero, propone enviar a su propio transportista. Poco después recibes un correo que imita a una plataforma de pago o a un servicio de mensajería: el pago estaría «retenido a la espera del envío» o requeriría una confirmación mediante un enlace.
El enlace lleva a una web falsa que captura tus credenciales bancarias o te hace validar una operación de salida.
Señales: comprador que nunca ha visto la bici y no hace ninguna pregunta técnica, castellano aproximado o excesivamente formal, insistencia en un transportista impuesto, correos con logotipos de aspecto oficial pero remitentes incoherentes, urgencia permanente.
Regla: enviar solo mediante un servicio que hayas elegido tú, pagado por ti y descontado del precio, o a través de una plataforma con pago en depósito reconocida. Nunca hagas clic en un enlace de pago recibido por correo o por mensaje: abre siempre tú mismo la web o la aplicación correspondiente.
5. La prueba que acaba en robo
Es el único escenario en el que el riesgo es físico e inmediato. El comprador pide probarla, sale a dar una vuelta «hasta el final de la calle» y no vuelve.
Señales: ningún vehículo a la vista, ningún documento de identidad ofrecido espontáneamente, negativa a dejar nada en garantía, cita solicitada en un lugar aislado o a última hora del día.
Reglas:
- Conserva una garantía real durante la prueba: el documento de identidad en la mano, con una foto hecha antes de salir, o acompañarle tú también en bici.
- Un DNI puede ser falso. Fotografiarlo y enviárselo a alguien de confianza antes de la prueba sigue siendo disuasorio.
- Fija un perímetro visible y un tiempo corto.
- Rechazar la prueba no es absurdo en una máquina de varios miles de euros: propón mejor una prueba estática y una inspección completa.




