El reglamento ECE 22.06 ha sustituido a la 22.05 como referencia de homologación de los cascos de moto en Europa. Los cascos aún homologados 22.05 se han ido liquidando poco a poco, y la pregunta vuelve en cada compra: ¿qué cambia realmente la nueva norma, y hay que tirar un casco en perfecto estado solo porque lleva la etiqueta antigua?
Respuesta corta: la 22.06 es una evolución técnica de verdad, no un sello administrativo, y no, un casco 22.05 en buen estado no se volvió ilegal de un día para otro.
Lo que probaba la 22.05
El referencial antiguo evaluaba sobre todo la capacidad de la calota para absorber un impacto directo, sobre un número limitado de puntos de choque y a una única velocidad de ensayo. También comprobaba la retención (la correa no debe soltarse), la rigidez y el campo de visión.
Era coherente con lo que se sabía de los traumatismos craneales en los años 2000. Desde entonces la investigación ha movido el foco: buena parte de las lesiones cerebrales graves no viene del golpe perpendicular, sino de la aceleración de rotación del cerebro, provocada por un impacto oblicuo — el que se produce cuando la cabeza roza el asfalto o golpea un obstáculo de lado, es decir, la inmensa mayoría de los casos reales.
Lo que añade la 22.06
Las novedades principales:
- El ensayo de impacto oblicuo. El casco se lanza contra un yunque abrasivo con un ángulo determinado y se miden las aceleraciones de rotación transmitidas a la cabeza de ensayo. Este es el cambio estructural.
- Muchos más puntos de impacto probados, incluidas zonas antes no cubiertas, entre ellas el borde inferior de la calota.
- Varias velocidades de ensayo, una baja y otra elevada, mientras que la 22.05 trabajaba con un valor único. El casco debe rendir en un rango, no en un punto.
- Los accesorios probados en configuración real: pantalla solar interna desplegada, sistemas de comunicación, pantallas adicionales. Un casco vendido con parasol se valida con el parasol.
- Un ensayo específico para los modulares en las dos posiciones, cerrada y abierta, con un marcado que indica en qué posición o posiciones está homologado para circular.
- Un control de producción reforzado: los muestreos en serie son más frecuentes.
En la práctica, un casco 22.06 suele ser algo más pesado y algo más envolvente que su equivalente 22.05, porque absorber la rotación exige material y, a veces, una capa de deslizamiento entre la calota y el acolchado interior.
Leer la etiqueta en tres segundos
La etiqueta de homologación va cosida a la correa de la barbilla. Se lee así:
- Una E dentro de un círculo seguida de una cifra: el país que ha concedido la homologación (E1 Alemania, E2 Francia, E3 Italia, E4 Países Bajos, etc.). Todas valen igual.
- Un número de homologación cuyas dos primeras cifras dan la serie: 06xxxx para la 22.06, 05xxxx para la 22.05. Es la única referencia que cuenta.
- Una letra de tipo de uso: P protección completa de la mentonera, J jet sin mentonera protectora, NP mentonera no protectora, P/J para un modular homologado en las dos posiciones.
- Un número de serie de producción.
Si el número de homologación empieza por 06, el casco cumple el referencial actual. Un casco sin etiqueta ECE legible no está homologado para circular, por buena que parezca su calidad.
¿Sirve todavía un casco 22.05?
Sí. La homologación va unida al momento de la puesta en el mercado del casco, no a su uso. Un casco comprado legalmente cuando la 22.05 estaba en vigor sigue siendo conforme y se puede llevar. Llevarlo no constituye en sí una infracción en tu país, aunque conviene comprobar qué se aplica donde circulas.
Y un detalle que conviene tener claro: ninguna inspección periódica se ocupa de tu equipación. La ITV — primera a los 4 años y después cada 2 — mira la moto, no lo que llevas en la cabeza. Nadie te va a avisar de la edad de tu casco.
Lo que sí cambia es el razonamiento de compra: a igual presupuesto, ya no hay motivo para comprar un 22.05 de liquidación. La diferencia de protección en los impactos oblicuos es justo donde se juegan los traumatismos graves.




