El invierno es el peor enemigo de la transmisión de una bicicleta. En solo algunas semanas de lluvia, barro y sal de carreteras, una cadena puede desgastarse como en toda una estación. La buena noticia: una rutina simple y rápida es todo lo que necesitas para mantener todo en perfecto estado. Aquí te la muestro.
Por qué el invierno desgasta tan rápido
El agua elimina el lubricante, el barro actúa como una pasta abrasiva, y la sal de carreteras es corrosiva: ataca la cadena, el piñón, los tornillos e incluso los cables. Una transmisión descuidada en invierno significa cambio de cadena + piñón para la primavera.
La rutina, después de los paseos con lluvia
- Enjuaga con agua limpia (nunca un chorro de alta presión en los rodamientos) para quitar sal y barro.
- Seca la cadena (un paño es suficiente).
- Lubrica con un lubricante apropiado para condiciones húmedas (wet lube), más resistente que el lubricante seco de verano. Deja que penetre, luego seca el exceso (el exceso atrae suciedad).
Esta rutina de 5 minutos después de cada paseo con sal marca la diferencia.
El lubricante correcto
- Wet lube: ideal en invierno, resiste el agua, reaplicar regularmente.
- Dry lube: mantiene la cadena limpia pero se lava con la lluvia — mejor para el verano.



