El mercado de usados está lleno de buenas ofertas... y estafas bien ensayadas. Un comprador apresurado o desprevenido puede perder un depósito, incluso el precio completo, por una moto que no existe o que oculta un defecto. Aquí están las trampas más comunes y cómo evitarlas.
El anuncio demasiado bueno para ser verdadero
Un modelo buscado, precio muy bajo, vendedor con prisa que invoca una mudanza al extranjero: este es el escenario clásico de la estafa del depósito. El vendedor solicita una transferencia para "reservar" antes de cualquier visita. Regla de oro: nunca dinero antes de ver y probar la moto en persona.
El depósito anticipado a distancia
Cualquier solicitud de pago anticipado (transferencia, giro, cripto, tarjeta de regalo) sin encuentro presencial es una señal de alarma. Las plataformas serias no solicitan depósitos mediante mensajes privados. Desconfía de los falsos servicios de "transporte seguro" o "depósito en garantía".
La moto hipotecada, robada o accidentada
Algunas motos vendidas están gravadas por un préstamo, robadas, o gravemente accidentadas y luego repintadas. Verifica sistemáticamente la identidad e historial: consulta cómo verificar que una moto no está robada o hipotecada.




