La bolsa isotérmica es la herramienta principal del repartidor, y la que se elige peor. Una bolsa muy grande desequilibra, una bolsa mal aislada hace llegar los platos tibios, un cierre frágil falla después de tres meses de uso diario. Aquí están los criterios que realmente importan, independientemente de la marca.
1. Volumen: ni demasiado grande, ni demasiado pequeño
El volumen se elige según el vehículo y el tipo de pedidos:
- Bicicleta urbana / bicicleta eléctrica: 20 a 35 L. Por encima, la bolsa sobresale de los hombros y captura el viento.
- Scooter / moto: 40 a 70 L, a menudo en un top-case rígido o bolsa grande suave sujeta.
- Pedidos grandes / compras: una bolsa extensible o con fuelle evita comprar dos.
La regla: elegir el volumen que cubra el 90% de tus entregas, no el 10% excepcional. Una bolsa medio vacía aísla mejor que una bolsa muy llena que se fuerza a cerrar.
2. Aislamiento: aquí es donde se decide la puntuación del cliente
Una bolsa buena mantiene un plato por encima de 60 °C durante 20-30 minutos. Lo que marca la diferencia:
- Espesor de espuma (aislante tipo PE/EPE): al menos 8-10 mm en las paredes.
- Forro interior termo-reflectante (aluminizado) que devuelve el calor.
- Un cierre que aísle: el velcro ancho retiene el calor mejor que una cremallera simple, a menudo punto frío.
Un separador removible permite aislar lo caliente de lo frío (bebidas, postres) en el mismo viaje.
3. Rigidez y sujeción
Una bolsa que se derrumba aplasta los platos. Busca una base rígida (placa) y paredes que se sostengan. Para un scooter, un top-case rígido protege mejor que una bolsa suave pero pesa más y se fija de una sola vez.




