Entregar en bicicleta significa rodar 40 a 80 km por día, a menudo cargado, a menudo bajo la lluvia, con paradas-salidas permanentes. Una bicicleta de consumo dura unos meses y luego entra en reparaciones recurrentes. La opción correcta depende de tres parámetros: distancia diaria, presupuesto y seguridad.
Bicicleta eléctrica: el estándar del repartidor urbano
La bicicleta eléctrica se ha convertido en la norma: aguanta colinas cargada y limita la fatiga en días largos. Prioriza:
- Motor central (pedalier) en lugar de buje: mejor rendimiento en subidas, desgaste mejor repartido.
- Batería ≥ 500 Wh para aguantar un día completo, o una segunda batería.
- Transmisión robusta: plato único fácil de mantener, o correa + buje con velocidades integradas (poco mantenimiento, ideal en uso intensivo).
- Frenos de disco hidráulicos: indispensables cargado y bajo la lluvia.
Plegable: combinar bicicleta y transporte
La bicicleta plegable atrae a repartidores que toman tren/metro entre zonas. Robustez menor en volúmenes grandes, pero inmejorable en intermodalidad. Verifica la capacidad de carga (peso repartidor + bolsa llena).
Cargo / longtail: para volúmenes grandes
El longtail (cargo alargado) carga pedidos grandes o múltiples bolsas. Más pesado, más caro, pero rentable para entregas voluminosas o reparto de paquetes.




