En descenso y en bike park, la bicicleta sufre enormes tensiones: frenadas fuertes, caídas, vibraciones. Una bici mal preparada es, en el mejor de los casos, un día perdido, en el peor, una caída. Antes de coger el primer telesilla, estos diez minutos de control hacen la diferencia.
Frenos: tu prioridad absoluta
En DH frenamos fuerte y durante mucho tiempo. Verifica:
- Espesor de las pastillas: desgastadas, se sobrecalientan y pierden mordida. Cámbialas antes, no durante.
- Palanca firme: una palanca que llega al puño = aire en el circuito o pastillas en fin de vida. Purga si es necesario (ver ajuste del freno de disco hidráulico).
- Discos: sin alabeos, sin quemaduras azules, no demasiado finos.
Suspensión: SAG y retorno
Una horquilla y un amortiguador bien regulados dan agarre y control. Verifica el SAG (compresión bajo el peso del piloto) y el retorno (velocidad de recuperación). Demasiado rápido, la bici rebota; demasiado lento, se "asenta". Nuestras guías sobre ajuste de suspensión MTB y mantenimiento del amortiguador detallan el método.
Ruedas y neumáticos
- Presión adaptada al terreno y al peso: demasiado baja, golpeas la llanta; demasiado alta, pierdes agarre. Ver la tabla de presiones.
- Apriete de ejes pasantes y tensión de radios (un radio que suena "flojo" anuncia un alabeo).
- Estado del neumático: goma y flancos, especialmente en tubeless.




