La bujía: testigo de la combustión
La bujía de encendido es el único componente que puedes retirar e inspeccionar para tener una idea directa de lo que ocurre en la cámara de combustión. Su color, su estado, sus depósitos cuentan una historia. Aprende a leerla.
Diagnóstico por color
Marrón claro a marrón chocolate: todo bien. La combustión es correcta, la mezcla aire-gasolina es óptima. Es el color que quieres ver.
Negro seco (hollín): mezcla demasiado rica. Demasiada gasolina en relación al aire. Causas posibles:
- Filtro de aire sucio
- Inyector con fuga o carburador mal ajustado
- Sonda lambda defectuosa (motos de inyección)
- Uso prolongado en ciudad a bajas revoluciones
Blanco / gris pálido: mezcla demasiado pobre. Poca gasolina o demasiado aire. Es peligroso — un motor pobre se sobrecalienta y corre riesgo de gripaje.
- Entrada de aire en los colectores de admisión
- Presión de combustible demasiado baja
- Inyector obstruido
Aceitosa (depósitos húmedos y grasos): el aceite entra en la cámara de combustión. Causas posibles:
- Segmentos desgastados (subida de aceite por abajo)
- Retenes de cola de válvula desgastados (bajada de aceite por arriba)
- En un motor viejo, suele ser señal de que se acerca una reconstrucción
Una sola bujía diferente a las demás en un multicilíndrico apunta a un problema localizado en ese cilindro (inyector, compresión, válvula).
Elegir la bujía correcta
Cada motor tiene una referencia de bujía precisa. Las dos grandes marcas son NGK y Denso. La referencia está en el manual del propietario o en la bujía original.
Nunca cambies el grado térmico sin motivo. Un grado demasiado frío en un motor de serie provoca carbonización. Un grado demasiado caliente provoca preencendido.




